Los productos cosméticos destinados a eliminar el vello corporal son ampliamente utilizados por la población, siendo seguros siempre que se utilicen de forma adecuada siguiendo las instrucciones de empleo, indicadas por el fabricante. Un mal uso de estos productos puede suponer un riesgo para la salud.
Es fundamental saber qué resultado quiere obtener la persona y cuál es el estado de su piel y qué zona quiere depilar para elegir el método que más se ajusta a sus necesidades. Una vez elegido, será imprescindible seguir las indicaciones y el modo de empleo del producto, para reducir el riesgo de malos usos, accidentes, y aparición de reacciones adversas.
Los productos cosméticos que sirven para eliminar el vello corporal están divididos en dos grupos:
- Productos epilatorios: Son los productos a base de ceras frías o calientes que eliminan el vello de raíz. Se aplican sobre la piel limpia y seca, en dirección al crecimiento del vello, para luego ser retirados con o sin ayuda de un soporte físico, por ejemplo, una tira de papel de celulosa en dirección contraria, siguiendo las instrucciones de uso para una retirada adecuada. Al eliminar el vello de raíz, generalmente se consigue una piel sin vello durante tres semanas aproximadamente.
- Productos depilatorios: Eliminan la parte visible del vello que se encuentra fuera de la piel, a través de métodos químicos que rompen la estructura del vello. El producto actúa entre tres y diez minutos después de su aplicación, y después se retira junto con el vello visible. Por lo general son métodos que dejan la piel sin vello de forma temporal durante unos días al no eliminar el vello de raíz.

En esta información no se incluyen otros métodos no cosméticos como el afeitado o la utilización de dispositivos depilatorios o láser.